Hace algunos años, enfermedades como la degeneración macular húmeda o el edema macular diabético casi siempre progresaban hacia una pérdida visual importante. Hoy, gracias a los antiangiogénicos intravítreos, el panorama es completamente diferente.
Estos medicamentos han transformado la retina moderna. No solo detienen la progresión de la enfermedad en muchos casos, sino que también pueden mejorar la visión cuando se diagnostica y trata a tiempo.
En México, contamos con tres antiangiogénicos aprobados para uso oftalmológico: ranibizumab, aflibercept y faricimab.
¿Qué hacen exactamente los antiangiogénicos?
En varias enfermedades de la retina, el problema principal es el aumento de una proteína llamada VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular). Esta proteína provoca que se formen vasos sanguíneos anormales y que los vasos existentes se vuelvan permeables, generando acumulación de líquido en la mácula.
Ese líquido produce inflamación, distorsión visual y disminución de la agudeza visual.
Los antiangiogénicos bloquean el VEGF. Al hacerlo, reducen el edema, estabilizan los vasos y protegen la estructura retinal.
Los antiangiogénicos aprobados en México
Ranibizumab
Fue uno de los primeros medicamentos diseñados específicamente para uso intraocular. Se utiliza principalmente en:
- Degeneración macular relacionada con la edad
- Edema macular diabético
Su efecto clínico suele durar alrededor de 4 semanas, por lo que inicialmente se aplica de forma mensual y posteriormente se ajusta el intervalo según la respuesta observada en estudios como la tomografía de coherencia óptica (OCT).
Aflibercept
Es una proteína de fusión que actúa como “trampa” para el VEGF. Tiene alta afinidad y permite en muchos pacientes espaciar las aplicaciones.
Está indicado en DMAE húmeda, edema macular diabético y edema por oclusiones venosas.
Su duración clínica promedio es de 6 a 8 semanas, lo que puede reducir la frecuencia de inyecciones en comparación con esquemas estrictamente mensuales.
Faricimab (Vabysmo®)
Es el antiangiogénico más reciente aprobado en México. A diferencia de los anteriores, no solo bloquea VEGF-A, sino también angiopoyetina-2 (Ang-2), otra vía involucrada en la inestabilidad vascular.
Esta doble acción permite mayor estabilidad de los vasos y, en muchos pacientes, intervalos más largos entre aplicaciones.
Su efecto clínico suele durar entre 8 y 12 semanas, y en algunos casos puede espaciarse hasta 16 semanas tras la fase inicial de tratamiento.

¿En qué enfermedades se utilizan?
Estos medicamentos son tratamiento de primera línea en:
Degeneración macular húmeda, una de las principales causas de pérdida visual central en adultos mayores.
Edema macular diabético, complicación frecuente de la diabetes que afecta directamente la visión central.
También se utilizan en edema macular por oclusión venosa y en otras formas de neovascularización retiniana.
¿Cómo es el procedimiento?
La aplicación se realiza mediante una inyección intravítrea, con anestesia en gotas. Es un procedimiento ambulatorio que dura pocos minutos.
Puede haber leve molestia o sensación de cuerpo extraño después de la aplicación, pero generalmente es bien tolerado.
Lo más importante no es solo la inyección, sino el seguimiento. La OCT permite evaluar si el medicamento sigue siendo efectivo o si es necesario ajustar el intervalo.
¿Se necesitan muchas inyecciones?
Depende de la enfermedad y de la respuesta individual.
Algunas personas requieren tratamiento crónico con esquemas personalizados como “treat and extend”, donde se alarga progresivamente el intervalo si el ojo permanece estable.
La clave es el control periódico. Suspender el tratamiento sin supervisión puede permitir que la enfermedad reaparezca.
Conclusión
Los antiangiogénicos han cambiado radicalmente el pronóstico de las enfermedades retinianas. Hoy es posible preservar la visión en situaciones que antes llevaban a deterioro irreversible.
El diagnóstico temprano y el seguimiento adecuado hacen toda la diferencia.
Si presentas visión borrosa, distorsión de las líneas rectas, manchas oscuras en el centro de la visión o tienes diabetes y no te has realizado revisión retinal reciente, es importante acudir a valoración especializada.
En Enlace Visual contamos con estudios como OCT y un protocolo integral para diagnóstico y tratamiento de enfermedades maculares.
Tu visión merece atención oportuna.
Referencias
- Rosenfeld PJ et al. Ranibizumab for neovascular age-related macular degeneration. N Engl J Med.2006;355:1419–1431.
- Brown DM et al. Ranibizumab versus verteporfin for neovascular AMD (ANCHOR). N Engl J Med.2006;355:1432–1444.
- Heier JS et al. Intravitreal aflibercept (VIEW 1 and VIEW 2). Ophthalmology. 2012;119:2537–2548.
- Diabetic Retinopathy Clinical Research Network. Aflibercept, bevacizumab, or ranibizumab for diabetic macular edema. N Engl J Med. 2015;372:1193–1203.
- Heier JS et al. Faricimab in neovascular AMD (TENAYA and LUCERNE). Lancet. 2022;399:729–740.
- Wykoff CC et al. Faricimab in diabetic macular edema (YOSEMITE and RHINE). Lancet. 2022;399:741–755.



