En octubre de 2025, la historia de la oftalmología cambió para siempre. Un cirujano en Los Ángeles demostró que un robot puede operar cataratas con una precisión que supera las capacidades humanas. Pero, ¿estamos realmente ante una revolución médica o apenas ante el primer paso de un largo camino?
Octubre de 2025: El Día que Todo Cambió
Imagina poder operar un ojo humano con un temblor de apenas 5 micras, diez veces más estable que la mano de cualquier cirujano experto. Imagina procesar 200 fotogramas por segundo mientras el cerebro humano apenas alcanza 25. Esto ya no es ciencia ficción.
El Dr. Uday Devgan, oftalmólogo de Los Ángeles y exprofesor de la Universidad de California (UCLA), lideró junto al Dr. David Lozano Giral el primer ensayo clínico en humanos de cirugía robótica de cataratas. En la Clínica Quesada de El Salvador, 10 pacientes fueron operados exitosamente sin ningún evento adverso utilizando el sistema Polaris de Horizon Surgical Systems [1,2].
“Es un primer paso atrevido“, declaró el Dr. Devgan a Medscape Medical News. “El primer paso siempre es audaz, siempre da miedo, y siempre hay un subelemento de riesgo. Pero el objetivo del robot no es reemplazar al cirujano; el objetivo es hacer del cirujano una mejor versión de sí mismo” [3]. Este hito representa más de una década de colaboración multidisciplinaria entre ingenieros de UCLA Samueli y médicos del Instituto Ocular Jules Stein [4].
El Sistema Polaris: Capacidades que Superan lo Humano
Polaris es la primera plataforma robótica diseñada específicamente para cirugía oftálmica, no una adaptación de robots creados para otras especialidades. El cirujano opera desde una consola ergonómica con visualización 3D de alta resolución, controles táctiles con retroalimentación háptica y superposiciones de guía en tiempo real. Mientras tanto, brazos robóticos con instrumentos intercambiables ejecutan los movimientos con precisión microscópica [2,5].
| Característica | Mano Humana | Robot Polaris |
| Temblor fisiológico | 30-40 micras | 5 micras |
| Procesamiento visual | ~25 fps | 100-200 fps |
| Precisión de punta instrumental | Variable según fatiga | 0.053 mm constante |
| Visualización cápsula posterior | Indirecta (reflejo rojo) | OCT directo en tiempo real |
| Fatiga en cirugías prolongadas | Progresiva e inevitable | Ninguna |
| Tiempo de reacción | 150-300 milisegundos | 10x más rápido |
| Consistencia entre cirugías | Variable por múltiples factores | 100% reproducible |
| Grados de libertad instrumental | Limitados por anatomía | 7 grados + 2 ejes rotación |
| Escalamiento de movimientos | 1:1 (sin escalamiento) | Configurable (mayor precisión) |
| Posibilidad de telecirugía | No | Sí (remota/asistida/automatizada) |
Para dimensionar estos números: un cabello humano mide 50-120 micras de grosor. El temblor del Polaris es diez veces menor que el grosor de un cabello. Además, el sistema incorpora tomografía de coherencia óptica (OCT) de fuente barrida que monitorea continuamente la cápsula posterior, una membrana de apenas 4 micras cuya ruptura es la complicación más temida en cirugía de cataratas [3,5].
La Lección del Robot Da Vinci: De la Duda a la Revolución

Para entender hacia dónde va Polaris, debemos mirar la historia del robot Da Vinci. Cuando Intuitive Surgical lo presentó en 1998, muchos cirujanos preguntaban escépticamente: “¿Para qué necesitamos un robot si mis manos funcionan perfectamente?” El sistema era enorme, costaba más de un millón de dólares y requería una curva de aprendizaje significativa. En 2000 obtuvo aprobación FDA, convirtiéndose en el primer robot quirúrgico operativo en Estados Unidos [6,7].
El punto de inflexión llegó en 2001 con la Operación Lindbergh: la primera telecirugía transatlántica de la historia. Un cirujano en Nueva York operó exitosamente a un paciente en Estrasburgo, Francia, utilizando el sistema robótico ZEUS. La operación duró 54 minutos sin ninguna dificultad técnica [8]. Aunque ZEUS fue descontinuado tras la fusión con Intuitive Surgical, esta hazaña demostró que la cirugía remota era posible.
La evolución fue exponencial: en 2006 llegó el Da Vinci S con visión 3D de alta definición; en 2009, el modelo Si introdujo la consola dual, revolucionando la enseñanza quirúrgica; en 2014, el Xi permitió acceso a todos los cuadrantes abdominales sin reposicionar. Los números hablan por sí solos: de aproximadamente 200,000 cirugías en 2012 a más de 6 millones de procedimientos realizados hasta hoy. El 86% de los programas de residencia en urología en Estados Unidos tienen un sistema Da Vinci [6,9]. La moraleja es clara: lo experimental de ayer es el estándar de oro de hoy.
El Problema Global: 94 Millones de Personas Esperando

Mientras celebramos estos avances, no podemos ignorar una realidad incómoda: las cataratas afectan a 94 millones de personas y siguen siendo la principal causa de ceguera en el mundo, representando el 33% de todos los casos de ceguera global. El 99% de los afectados vive en países en desarrollo [4,10].
La distribución de oftalmólogos es dramáticamente desigual: Japón tiene más de 114 por millón de habitantes; algunas regiones del África subsahariana tienen apenas uno por cada millón de personas. En Nigeria, la tasa de cirugía de cataratas es de solo 300 por millón al año, una décima parte de lo que recomienda la OMS [10,11]. Aquí radica el potencial verdaderamente transformador de la telecirugía: un experto en Boston podría, teóricamente, operar pacientes en zonas rurales de Etiopía. La democratización de la excelencia quirúrgica podría dejar de ser un sueño.
Los Obstáculos de la Cirugía Robótica: No Todo es Color de Rosa
El problema de la latencia: Los estudios demuestran que una latencia menor a 200 milisegundos es ideal para telecirugía; hasta 300 ms es aceptable. Más allá de 600-700 ms, la cirugía se vuelve extremadamente difícil y peligrosa [12,13]. La cirugía de cataratas trabaja con estructuras de micras; medio segundo de retraso puede significar la diferencia entre el éxito y una complicación grave.
El vacío legal: ¿Quién es responsable si algo sale mal durante una telecirugía a 10,000 km de distancia? ¿El cirujano? ¿El técnico local? ¿El fabricante? Además, el licenciamiento médico es nacional: un cirujano estadounidense no puede legalmente operar en El Salvador sin credenciales locales [12].
¿Qué Nos Depara el Futuro?
Corto plazo (2025-2028): Expansión de ensayos clínicos, aprobaciones regulatorias en mercados principales, adopción inicial en centros académicos de alto volumen. El Dr. John Ladas predice: “A este ritmo, espero avances aún mayores en el futuro cercano” [3].
Mediano plazo (2028-2035): Reducción progresiva de costos siguiendo el patrón del Da Vinci, telecirugía de corta distancia, integración más profunda de inteligencia artificial predictiva, expansión a cirugía de glaucoma (MIGS) [2].
Largo plazo (2035+): Las redes 6G y la computación cuántica podrían finalmente viabilizar la telecirugía intercontinental. Sin embargo, el Dr. Stephen Slade advierte con prudencia: “No creo que la cirugía de cataratas será completamente robótica en mi vida, pero se está logrando progreso constante” [14].
Conclusión:
¿El futuro ya llegó o aún estamos lejos? La respuesta honesta es: ambas cosas. El futuro llegó en el sentido de que la tecnología existe y funciona: 10 personas en El Salvador ven mejor hoy gracias a un robot. Pero estamos lejos de que esta tecnología llegue a quienes más la necesitan. La paradoja de la innovación médica es cruel: los avances más sofisticados benefician primero a quienes ya tienen acceso a buena atención.
La pregunta no es si la cirugía robótica de cataratas llegará. La pregunta es: ¿lograremos que beneficie a los 94 millones de personas que la necesitan, no solo a quienes pueden pagarla?
Referencias Bibliográficas
- American College of Surgeons. Fellow Performs World-First Robotic-Assisted Cataract Surgery. ACS Brief. December 9, 2025. Disponible en: https://www.facs.org
- Horizon Surgical Systems. World’s First Robotic-Assisted Cataract Surgery: First-in-Human Study Results with Polaris Platform. Press Release. October 8, 2025.
- Tucker ME. No Complications With First Human Robotic Cataract Surgery. Medscape Medical News. December 24, 2025.
- UCLA Samueli School of Engineering. UCLA Research Leads to World’s First Robotic-Assisted Cataract Surgery. UCLA Health News Release. December 3, 2025.
- Devgan U. Robot-assisted cataract surgery is here! This is amazing. CataractCoach.com. November 5, 2024. Disponible en: https://cataractcoach.com
- Leal Ghezzi T, Campos Corleta O. The history of robotic surgery and its evolution: when illusion becomes reality. Rev Col Bras Cir. 2023;50:e20233605. PMC10683436.
- De Rosa M, Bugiantella W, Arteritano F, et al. The Evolution of Minimally Invasive Robotic Surgery in the Last 20 Years. In: Ceccarelli G, Coratti A, eds. Robotic Surgery of Colon and Rectum. Updates in Surgery. Springer; 2024.
- Liu Y, Zhang H, Wang X, et al. Evolution of Surgical Robot Systems Enhanced by Artificial Intelligence: A Review. Advanced Intelligent Systems. 2024;6(4):2300268.
- da Vinci Surgical System. Wikipedia. Última actualización: enero 2026. Disponible en: https://en.wikipedia.org/wiki/Da_Vinci_Surgical_System
- Global access to cataract surgery. Wikipedia. November 4, 2025. Disponible en: https://en.wikipedia.org/wiki/Global_access_to_cataract_surgery
- Rao GN, Khanna RC, Athota SM, et al. Challenges of Ophthalmic Care in the Developing World. Indian J Ophthalmol. 2014;62(3):197-199. PMC4063878.
- Khan MS, et al. Telesurgery: current status and strategies for latency reduction. J Robotic Surg. 2025;19:78. Published April 12, 2025.



