Es común que algunas personas noten pequeños puntos, hilos, telarañas o sombras que parecen flotar frente a sus ojos. A veces se mueven cuando intentan enfocarlos y suelen hacerse más evidentes al mirar una pared blanca, una pantalla brillante o el cielo despejado. A estos síntomas se les conoce como miodesopsias o “moscas volantes”.
Aunque en la mayoría de los casos son benignas y forman parte de cambios normales relacionados con la edad, en algunas ocasiones pueden ser la primera manifestación de problemas importantes en la retina. Por ello, es fundamental conocer sus causas y saber cuándo es necesario acudir a una valoración oftalmológica.
¿Qué son las miodesopsias?
Las miodesopsias son pequeñas sombras que se proyectan sobre la retina. Estas sombras no se encuentran realmente frente al ojo, sino dentro de él.
La mayoría se originan en el humor vítreo, una sustancia transparente con consistencia similar a un gel que ocupa aproximadamente dos tercios del volumen ocular. Con el paso del tiempo, este gel sufre cambios naturales en su estructura. Algunas fibras de colágeno pueden agruparse o condensarse, generando pequeñas opacidades que proyectan sombras sobre la retina y producen la sensación de ver cuerpos flotantes.
¿Cómo se ven las moscas volantes?
La apariencia puede variar de una persona a otra. Algunas las describen como:
- Puntos negros.
- Filamentos o hilos.
- Telarañas.
- Sombras móviles.
- Círculos transparentes.
- Pequeñas manchas que flotan dentro del campo visual.
Una característica típica es que parecen desplazarse cuando movemos los ojos y suelen alejarse cuando intentamos enfocarlas directamente.

¿Por qué aparecen?
La causa más frecuente es el envejecimiento natural del humor vítreo.
Con el paso de los años, el vítreo pierde parte de su estructura gelatinosa y comienza a licuarse. Este proceso puede culminar en un fenómeno denominado desprendimiento posterior del vítreo, una condición muy común que aumenta con la edad y que generalmente no provoca pérdida visual permanente.
Las miodesopsias también pueden aparecer con mayor frecuencia en personas que presentan:
- Miopía.
- Antecedentes de cirugía ocular.
- Traumatismos oculares.
- Inflamación intraocular.
- Hemorragias vítreas.
- Enfermedades de la retina.

¿Son peligrosas?
La mayoría de las miodesopsias son benignas.
Muchas personas conviven con ellas durante años sin que afecten significativamente su calidad visual. De hecho, con el tiempo el cerebro suele adaptarse y deja de percibirlas de manera consciente.
Sin embargo, la aparición repentina de nuevas moscas volantes puede indicar una alteración más importante dentro del ojo. Por este motivo, cualquier cambio súbito debe ser evaluado por un especialista.
Señales de alarma
Es recomendable acudir a valoración oftalmológica lo antes posible si las miodesopsias se acompañan de alguno de los siguientes síntomas:
- Aparición repentina de numerosas moscas volantes.
- Destellos luminosos o “flashes”.
- Sensación de una cortina o sombra que cubre parte del campo visual.
- Disminución súbita de la visión.
Estos síntomas pueden estar asociados a un desgarro retinal o a un desprendimiento de retina, condiciones que requieren atención oportuna para preservar la visión.

¿Cómo se diagnostican?
El diagnóstico comienza con una historia clínica detallada y una exploración oftalmológica completa.
La evaluación puede incluir:
- Medición de la agudeza visual.
- Biomicroscopía.
- Tonometría.
- Dilatación pupilar para examinar la retina.
- Ultrasonido ocular en casos seleccionados.
El objetivo principal es identificar la causa de las miodesopsias y descartar complicaciones retinales potencialmente graves.
¿Existe tratamiento?
El manejo depende de la causa de las miodesopsias y de los hallazgos encontrados durante la valoración oftalmológica.
Observación y seguimiento
En la mayoría de los casos, las miodesopsias no requieren tratamiento específico.
Cuando se deben a cambios normales del humor vítreo relacionados con la edad y no existe una enfermedad asociada, lo más importante es realizar una exploración completa de la retina para descartar desgarros o desprendimiento de retina.
Con el tiempo, muchas personas notan que las manchas se vuelven menos molestas. Esto ocurre porque las condensaciones vítreas pueden desplazarse fuera del eje visual y porque el cerebro aprende gradualmente a ignorarlas.
Tratamiento de la causa subyacente
Si las miodesopsias son consecuencia de una enfermedad ocular, el tratamiento estará dirigido a la causa que las origina.
Algunas de las condiciones que pueden producirlas incluyen:
- Desgarros de retina.
- Desprendimiento de retina.
- Hemorragias vítreas.
- Inflamación intraocular.
- Complicaciones relacionadas con la diabetes.
Por esta razón, cualquier aparición repentina de moscas volantes debe ser evaluada por un oftalmólogo para determinar si se trata únicamente de cambios benignos del vítreo o si existe una condición que requiera atención médica.
¿Desaparecen por completo?
No siempre.
Algunas miodesopsias pueden permanecer visibles durante años, mientras que otras se vuelven menos evidentes con el tiempo. En muchos pacientes dejan de representar una molestia significativa y pasan prácticamente desapercibidas durante las actividades cotidianas.
Lo más importante es confirmar que no exista una enfermedad retinal asociada y mantener seguimiento cuando el especialista lo considere necesario.
¿Se pueden prevenir?
No existe una forma comprobada de prevenir las miodesopsias asociadas al envejecimiento natural del vítreo.
Sin embargo, es recomendable:
- Realizar revisiones oftalmológicas periódicas.
- Mantener un adecuado control de enfermedades como diabetes e hipertensión.
- Utilizar protección ocular durante actividades con riesgo de traumatismo.
- Buscar atención médica inmediata ante cambios repentinos en la visión.
Conclusión
Las miodesopsias o moscas volantes son una causa frecuente de consulta oftalmológica y, en la mayoría de los casos, corresponden a cambios normales del humor vítreo relacionados con la edad. Aunque suelen ser benignas, es importante reconocer los síntomas de alarma que pueden indicar la presencia de un desgarro o desprendimiento de retina.
Una valoración oftalmológica completa permite identificar la causa de estos síntomas, descartar complicaciones potencialmente graves y brindar tranquilidad al paciente. Ante cualquier cambio repentino en la cantidad de moscas volantes o la aparición de destellos luminosos, es recomendable acudir a revisión lo antes posible.
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