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Antiangiogénicos: La Inyección en el Ojo que Frena la Pérdida de Visión

by | General

Muchos pacientes llegan a consulta convencidos de que perder la visión central por la edad o por la diabetes es algo “que ya no tiene remedio”. Es uno de los mitos más costosos en oftalmología. Hoy, una inyección que cabe en una sola gota puede no solo detener el avance de esas enfermedades, sino recuperar visión que parecía perdida. Se llaman antiangiogénicos, y son una de las revoluciones más importantes de la medicina ocular en los últimos veinte años. Si usted o un familiar vive con diabetes o tiene más de 60 años, esto le interesa.

¿Qué son los antiangiogénicos y qué hace una inyección intravítrea?

La palabra suena intimidante, pero la idea es sencilla. Angiogénesis es la formación de vasos sanguíneos nuevos. En un ojo sano eso es normal; el problema aparece cuando el cuerpo fabrica vasos anormales, frágiles y con fugas dentro de la retina —la “pantalla” que está en el fondo del ojo—. Esos vasos gotean líquido y sangre, inflaman la mácula (el centro de la visión fina) y, si nadie interviene, dañan la vista de forma permanente.

Los antiangiogénicos son medicamentos que apagan la señal que ordena fabricar esos vasos defectuosos. Se administran mediante una inyección intravítrea: el oftalmólogo coloca el medicamento directamente dentro del gel que llena el ojo (el vítreo), usando anestesia en gotas. Aunque la sola idea de una aguja en el ojo asusta, el procedimiento dura segundos, se realiza con técnica estéril en consultorio y la mayoría de los pacientes lo describe como una molestia leve, no como dolor.

Antiangiogénicos: La Inyección en el Ojo que Frena la Pérdida de Visión

¿Por qué se forman esos vasos? El papel del VEGF

La pieza central de esta historia es una proteína llamada VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular). Cuando la retina sufre por falta de oxígeno —como ocurre en la diabetes mal controlada— libera VEGF en exceso, y esa proteína es la que ordena crear los vasos anormales. Los antiangiogénicos también se conocen como anti-VEGF precisamente porque bloquean esa orden.

En México el contexto es delicado. La diabetes es una de las enfermedades crónicas más frecuentes del país, y la retinopatía diabética figura entre las principales causas de ceguera prevenible en personas en edad productiva. A esto se suma una población que envejece, lo que aumenta los casos de degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) húmeda. La buena noticia es que, detectadas a tiempo, ambas responden a tratamiento.

¿Para qué sirven? Las enfermedades que tratan

Las inyecciones intravítreas de antiangiogénicos se utilizan hoy como tratamiento de primera línea en varias enfermedades de la retina:

  • DMRE húmeda (neovascular): la causa más común de pérdida grave de visión central en mayores de 60 años.
  • Edema macular diabético (EMD): acumulación de líquido en la mácula por la diabetes; es la principal razón de baja visión en pacientes diabéticos.
  • Edema macular por oclusión venosa de la retina (OVR): cuando una vena de la retina se “tapa” y provoca inflamación.
  • Retinopatía diabética en distintos estadios.

El objetivo del tratamiento es secar la retina, frenar las fugas y estabilizar o mejorar la visión. Es importante poner expectativas realistas: en muchos pacientes la visión mejora, en otros se estabiliza y se evita que siga cayendo. El factor más decisivo del resultado es empezar pronto y no abandonar el esquema.

Las dos moléculas: cómo trabaja cada una

Aquí entran las dos marcas que usted mencionó. Aunque ambas se inyectan igual y persiguen el mismo fin, su mecanismo de acción no es idéntico.

Wetlia (aflibercept)

Wetlia es el nombre comercial de Bayer en México para el aflibercept. Funciona como una “proteína señuelo”: atrapa el VEGF-A (y también el factor de crecimiento placentario, PlGF) antes de que llegue a la retina, de modo que la orden de fabricar vasos anormales nunca se entrega. En el país existe en dos versiones del mismo medicamento: la estándar de 2 mg, de uso establecido y que se aplica con más frecuencia (típicamente cada 2 meses tras la carga), y la de alta dosis de 8 mg, más reciente, diseñada para que el efecto dure más y permitir intervalos de hasta 16 semanas en buena parte de los pacientes. No son intercambiables: cada presentación tiene su propio esquema.

Vabysmo (faricimab)

Vabysmo es el nombre comercial de Roche para el faricimab, y tiene una particularidad: es el primer anticuerpo biespecífico aprobado para el ojo. Esto significa que bloquea dos vías a la vez: el VEGF-A y, además, una segunda proteína llamada angiopoyetina-2 (Ang-2). La Ang-2 desestabiliza los vasos y los vuelve más sensibles al VEGF; al neutralizar ambas, el medicamento busca “estabilizar” el vaso sanguíneo y prolongar el efecto. Conviene ser honestos: la magnitud exacta del aporte de la inhibición de Ang-2 aún se sigue caracterizando, pero su beneficio práctico —la posibilidad de espaciar más las inyecciones— está bien documentado.

Comparativa: tiempo de acción, cada cuándo y cuántas sesiones

Esta es la pregunta que más importa al paciente: ¿cada cuánto me tengo que inyectar? Ambos fármacos comienzan con una fase de carga (dosis mensuales seguidas) y luego pasan a una fase de mantenimiento con intervalos más amplios, ajustados según cómo responda cada ojo.

Importante para no confundirse: en México, Bayer comercializa Wetlia en dos versiones del mismo principio activo (aflibercept): la estándar de 2 mg —la de uso establecido desde hace años— y la de alta dosis, 8 mg, más reciente y pensada para espaciar las inyecciones. Sus esquemas son distintos, así que conviene verlos por separado.

  • Mecanismo: ambas versiones de Wetlia comparten molécula (proteína de fusión, VEGF-A + PlGF); Vabysmo añade el bloqueo de Ang-2.
  • Cargas por indicación: Wetlia 2 mg → 3 mensuales en DMRE / 5 en EMD; Wetlia 8 mg → 3 mensuales; Vabysmo → 4 mensuales.
  • Mantenimiento: 2 mg cada 2 meses; 8 mg entre 8 y 16 semanas; Vabysmo hasta 16 semanas.
  • Ajuste por OCT y agudeza visual en los tres.
  • Comparadores de cada estudio, que enlaza con el párrafo siguiente sobre la ausencia de comparación cabeza a cabeza

Aquí conviene un matiz honesto que rara vez se explica: no existe ningún estudio que haya comparado Wetlia 8 mg contra Vabysmo de forma directa, cabeza a cabeza. Cada uno se midió frente al mismo punto de referencia más antiguo —aflibercept 2 mg cada 2 meses— y en ambos casos demostró resultados visuales no inferiores (igual de buenos) con menos inyecciones al año. Por eso no es correcto afirmar que uno “dure más” que el otro a partir de las cifras publicadas.

Si se comparan datos parecidos del primer año, ambos llegan lejos: con Vabysmo, alrededor del 80% de los pacientes alcanzó intervalos de 12 semanas o más y cerca del 45% llegó a 16 semanas; con Wetlia 8 mg, una proporción similar (en torno al 80%) se mantuvo en 12 semanas o más. La diferencia aparente en el porcentaje a 16 semanas se explica por el diseño distinto de los estudios —en Vabysmo los intervalos se extendían según la respuesta del ojo, mientras que en Wetlia 8 mg los pacientes se asignaban desde el inicio a 12 o 16 semanas—, no porque un fármaco sea forzosamente más duradero. En la vida real, lo que decide el intervalo es cómo responde su retina, no la marca.

En la práctica, la diferencia para usted no es “cuál es mejor en abstracto”, sino cuántas visitas y pinchazos al añorepresenta cada esquema y cómo responde su retina en particular. Menos inyecciones significan menos traslados, menos costo acumulado y menos ansiedad.

Recomendaciones prácticas para el paciente

  1. No espere a “ver mal” para revisarse. En DMRE y diabetes, el daño avanza en silencio. Una revisión de fondo de ojo a tiempo es lo que permite que el tratamiento funcione.
  2. La adherencia es el tratamiento. Abandonar las inyecciones a la mitad es la causa más frecuente de mala evolución. Si el costo o los traslados son un problema, dígalo: existen esquemas que reducen el número de aplicaciones.
  3. Exija seguimiento con OCT. La tomografía de coherencia óptica mide el líquido en la retina con precisión y guía cada decisión de “cuándo toca la siguiente inyección”.
  4. Reporte señales de alarma. Dolor intenso, enrojecimiento marcado o pérdida brusca de visión tras una inyección requieren atención inmediata.
  5. Pregunte por sus opciones. No todos los ojos son iguales; el mejor fármaco para usted depende de su diagnóstico, su respuesta previa y su estilo de vida.

 

Su visión merece una decisión informada

Las inyecciones intravítreas con antiangiogénicos cambiaron el pronóstico de enfermedades que antes condenaban a la ceguera. Pero ningún medicamento funciona si la enfermedad se detecta tarde o el tratamiento se abandona.

Si usted tiene diabetes, ha notado visión borrosa o líneas que se ven onduladas, o simplemente superó los 60 años y no se revisa desde hace tiempo, no lo deje pasar.

Agende una valoración de retina en Enlace Visual. Con un estudio de OCT y una revisión completa podemos decirle, con datos en mano, qué está pasando en su ojo y cuál es el camino más corto para proteger su vista. Ver bien mañana empieza con una decisión hoy.

 

Referencias bibliográficas

  1. Heier JS, et al. Efficacy, durability, and safety of intravitreal faricimab up to every 16 weeks for neovascular age-related macular degeneration (TENAYA and LUCERNE): two phase 3 trials. The Lancet. 2022.
  2. Wykoff CC, et al. Efficacy, durability, and safety of intravitreal faricimab with extended dosing up to every 16 weeks in diabetic macular oedema (YOSEMITE and RHINE): two phase 3 trials. The Lancet. 2022.
  3. Lanzetta P, et al. Aflibercept 8 mg in neovascular age-related macular degeneration (PULSAR): 48-week results. The Lancet. 2024.
  4. Ensayo PHOTON (investigadores del estudio). Aflibercept 8 mg en edema macular diabético: resultados a 48 semanas. The Lancet. 2024.
  5. Heier JS, Brown DM, Chong V, et al. Intravitreal aflibercept (VEGF Trap-Eye) in wet age-related macular degeneration (VIEW 1 y VIEW 2). Ophthalmology. 2012.
  6. American Academy of Ophthalmology (AAO). Age-Related Macular Degeneration Preferred Practice Pattern / Anti-VEGF Therapy. AAO. 2023.
  7. National Eye Institute (NEI). Age-Related Macular Degeneration & Diabetic Retinopathy. NEI/NIH. 2023.
  8. Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Diagnóstico y Tratamiento de Retinopatía Diabética. Catálogo Maestro de Guías de Práctica Clínica IMSS-171-09. CENETEC, México. 2015.
  9. Información para prescribir: Wetlia® (aflibercept), PLM México; Vabysmo® (faricimab), Roche/Genentech. 2024.

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